21.10.10

Estudio de meteoritos

Los meteoritos son fragmentos rocosos que orbitan en el sistema solar. Se supone que todo el sistema solar se creo a la vez, con lo cual, todo tiene que tener la misma estructura y como los meteoritos que impactan en la tierra proceden del cinturón de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter, analizando su estructura y composición podemos conocer el interior de la tierra.

Los métodos de datación sitúan la edad de algunos meteoritos en unos 4500 millones de años coincidente con la edad de la tierra. Hay varias clases de meteoritos:

- Sideritos: Son metálicos y presentan un 90% de Fe y un 8,5% de Ni.

- Aerolitos: Son pétreos constituidos por silicatos, principalmente de Mg, en forma de olivino y piroxeno.

- Siderolitos: Son intermedios y estan formados por aleación de Fe, Ni y Silicatos.

- Tectitas: Son vidrios ricos en sílice y tienen un origen variable.

Podemos servirnos de los meteoritos para profundizar en el conocimiento de la estructura interna de la Tierra. Gracias a los elementos obtenidos de los meteoritos se ha podido proponer aquel modelo de la Tierra con un núcleo de hierro rodeado de una capa de silicatos de hierro y magnesio.

A finales del siglo XIX, los geoquímicos que señalaban que la densidad media de la Tierra era de 5,5 g/cm 3 y que las rocas de la superficie terrestre se situaban entre 2 y 3 g/cm 3 , vieron que era necesario suponer un núcleo denso a la Tierra. Puesto que los meteoritos eran una buena muestra de las sustancias que formaban los planetas, sugirieron la existencia de un núcleo de hierro.

Podemos explicar el calor interno del núcleo de la Tierra por la evolución térmica de las capas profundas de la Tierra. Una de las teorias menciona que la Tierra había nacido fría y que era una mezcla de hierro y de silicatos.

De una forma cualquiera la temperatura de la Tierra aumentó en un principio lo suficiente para que el hierro, más denso, empezara a caer hacia el centro y a formar el núcleo.

Urey sugirió que el núcleo continuaba creciendo como consecuencia de la caída continua y gradual de hierro de la capa externa hacia el centro. La caída de este hierro libera una cantidad muy importante de energía gravitacional, suponiendo que sus materiales tienen la misma concentración de elementos radiactivos que los meteoritos. Para aprobar esta teoría habrá que aceptar que se generó una cantidad suficiente de calor, lo que permitiría explicar la temperatura actual de la Tierra, que en el núcleo externo debe alcanzar el punto de fusión del hierro.



Elena Zotes y Elena Prim

1 comentario:

Javier E. Durán Leirado dijo...

Buen y completo artículo, solo echo en falta un porcentaje aproximado de los distintos tipos de meteoritos recogidos en la Tierra para hacernos una idea de su abundancia.

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