15.6.10

Animales adaptados al clima frío

El factor limitante primordial es la temperatura; hay animales ectotermos y endotermos.

Los endotermos se adaptan al clima frío mediante la hibernación y otros procesos:
Las temperaturas bajas suponen una disminución de la velocidad de las reacciones químicas y una ralentización del metabolismo. También conllevan la congelación del agua y eso imposibilita la vida activa. Los pingüinos presentan un ejemplo de las adaptaciones evolutivas múltiples, son homeotérmicos, es decir, mantienen una temperatura corporal relativamente estable entre 35º y 41º C en temperaturas extremas de hasta -60°C. Para mantener su temperatura interna y evitar la pérdida de calor están aislados por una gruesa capa de grasa, debajo de la piel, similar a las ballenas, focas y otros grandes animales de aguas frías. Además, los cuerpos de los pingüinos están cubiertos de una capa de plumas más densa que en cualquier otro pájaro. La base de sus plumas también es felpuda para atrapar aire y tener un mejor aislamiento. Las arterias y las venas de sus extremidades están situadas muy cerca, de tal manera que pueden intercambiar calor. Tiemblan para aumentar la producción de calor metabólico, jadean y exponen sus patas para deshacerse del exceso de calor.


La hibernación es un mecanismo protector mediante el cual ciertos animales que parecen dormir durante el invierno. En los animales de sangre caliente se produce una preparación interna, como la formación de un depósito graso, varias semanas antes de iniciarse la hibernación. Después, el individuo se duerme, la frecuencia cardiaca baja
a unos cuantos latidos por minuto, el número de respiraciones disminuye de modo similar y la temperatura orgánica cae de forma excesiva, hasta el punto de que la piel resulta fría al tacto. En esta situación parece que está muerto, y en algunos casos se le puede manejar, incluso con brusquedad, sin que se despierte.

Los ectotermos como por ejemplo los reptiles para aguantar las temperaturas extremas realizan un proceso llamado heliotermia que consiste en buscar una zona adecuada para ponerse al sol, expandir su vientre y así recibir la mayor radiación posible hasta alcanzar los 37ª C aproximadamente.
Los cocodrilos entran en el agua al anochecer, y a que ésta mantiene más la temperatura y se encuentra más caliente que el exterior, y cuando amanece
salen con los primeros rayos de sol y se quedan quietos, con la boca abierta, para tener más superficie en contacto directo con los rayos solares.





Los gusanos, por ejemplo, escarban bajo la tierra y salen de ella cuando comienza de nuevo el calor ya que bajo tierra guardan el calor.
Algunos anfibios se emergen bajo el agua ya que de esa manera debido al hielo también se guardan del calor es un proceso complicado ya que cogen el oxígeno a partir de su piel.

Unos animales peculiares son los tardígrados llamados comúnmente osos de agua que habitan en el agua y tienen ocho patas.
La cualidad más fascinante de estos invertebrados es la criptobiosis típica de las situaciones medioambientales extremas para poder soportar temperaturas extremadamente bajas.
Se realiza mediante un proceso de deshidratación en el que pueden pasar de tener el habitual 85% de agua corporal a quedarse con tan solo un 3%. En este estado el crecimiento, la reproducción y el metabolismo se reducen o cesan temporalmente y así pueden pasar cientos, quizás miles, de años.





Este trabajo ha sido realizado por Lorena Mediavilla , Maite Rodríguez y José Conrado Cordero

Related Posts with Thumbnails