17.6.10

Adaptación de vegetales al clima frío

1. Clima frío

Este clima viene dado por unos factores tales como la altitud, la distribución de las masas de agua, el viento, las corrientes marinas, el relieve, la distancia a los océanos, el tamaño de las masas continentales.





2. Factores limitantes

El frío de este clima afecta a los vegetales de tal forma que si la temperatura es lo suficientemente baja, el metabolismo de las células de los vegetales (respiración, síntesis de nuevas sustancias, degradación de otras, mantenimiento y reproducción celular…) se ve ralentizado. Ante el frío se da una rigidez de las membranas celulares por lo que se vuelven frágiles, muchas proteínas situadas en las membranas pierdan funcionalidad y los ácidos nucleicos pierden elasticidad dificultando los mecanismos de replicación, transcripción y traducción celular. El mayor peligro de las bajas temperaturas es la formación de cristales de hielo en el interior de las células que, o forman cristalitos de hielo que atraviesan con facilidad las paredes de la célula, o forman cristales de hielo con un volumen mayor que el agua (con lo que sucedería algo parecido a cuando se reviente una botella por congelarse su contenido).





3. Adaptación al medio

Sin embargo, allí están las plantas. No pueden desplazarse ni tiritar, ni siquiera pueden recurrir a comportamientos en equipo como hacen los animales. Además, su metabolismo cuenta con muy pocas alternativas para mantener el control de la temperatura corporal.

Cuando bajan las temperaturas, y se forman cristales de hielo en las células, algunas plantas segregan un componente químico celular que actúa como anticongelante. Pero no sólo han podido diseñar los vegetales esta estrategia sino que han conseguido otros medios de adaptación que hacen referencia a la forma de la planta y la disposición de sus partes.

Suelen tener hojas poco lobuladas (menor superficie) para minimizar las pérdidas de temperatura. Además, las hojas suelen ser de un color verde más oscuro (puede llegar a ser casi negro) para absorber más calor del Sol. Las vellosidades que presentan algunas plantas árticas, funcionan como ‘trampas' de calor que impiden que la planta se congele durante el frío invierno. Además, los pinos y abetos poseen hojas en forma de aguja y recubiertas de una capa dura para protegerse y los árboles de hoja caduca pierden adrede todas las hojas en invierno, para evitar que éstas se hielen.

Otros mecanismos de adaptación al clima en los vegetales son llamados evasión y tolerancia. La evasión consiste en el alejamiento en el tiempo o el espacio de algún órgano fundamental para la supervivencia y la tolerancia es la capacidad de resistir las alteraciones que ocasione el frío. Por ejemplo, una especie que hiberna bajo la forma de tubérculo escapa al período crítico no sólo porque forma tubérculos al comenzar la estación fría sin también, porque ese tubérculo experimenta, durante el invierno, varias modificaciones fisiológicas que incrementan su tolerancia.


La vida vegetal se ve expuesta a bajas temperaturas lo cual le dificulta su supervivencia debido a la dificultad para conseguir agua la cual esta congelada en la mayor parte del año, además el material orgánico mineralizado es muy pobre debido a la baja tasa de descomposición de la materia orgánica. En las tundras donde las temperaturas son inferiores a 10°C en el mes más frío y períodos anuales sin hielos inferiores a 3 meses se imposibilita el crecimiento arbóreo, por lo que las plantas comunes son los pastos, musgos y líquenes, que no pasan los 10cm de altura, gracias a los fuertes vientos que los hacen mantenerse pegados al suelo.


Rubén Aguilera, Roberto Serrano, Francisco Navarro
“Adaptación de vegetales al clima frío”
Departamento Biología y Geología 1º BACH.

1 comentario:

Enrique Murciano dijo...

Una entrada muy útil y amena! gracias por su aportación!

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