26.5.10

La sangre

La sangre es un tejido líquido que recorre el organismo (capilares, venas y arterias) transportando células y demás elementos necesarios para realizar las funciones vitales y otro tipo de funciones más complejas pero importantes para la vida.
Es de color rojo, debido a la presencia del pigmento hemoglobínico contenido en los eritrocitos (glóbulos rojos). Tiene una matriz coloidal líquida y una constitución compleja. Se compone de una fase sólida (elementos formes, es decir, glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas) y una fase líquida (plasma sanguíneo).
La función principal de este tejido es la distribución e integración sistémica del fluido, cuya contención en los vasos sanguíneos admite su distribución hacia casi todo el cuerpo (circulación sanguínea).
La cantidad de sangre de una persona está relacionada con la edad, peso, sexo y altura. Una persona adulta se puede considerar que tiene entre 4,5 y 6 litros de sangre.
Todos los órganos del cuerpo humano funcionan gracias a la sangre que llega hacia ellos mediante arterias.

Elementos formes de la sangre

- Glóbulos rojos: Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos constituyen aproximadamente el 96% de los elementos formes de este tejido. Tienen forma de disco aplanado y ligeramente dentado.
La mujer posee aproximadamente alrededor de 4.800.000 hematíes por mm³; y el varón, 5.400.000.
Estos corpúsculos carecen de núcleo (porque lo expulsan en la médula ósea antes de entrar en el flujo sanguíneo) y orgánulos (en mamíferos), por lo cual, no pueden ser considerados estrictamente células. Contienen algunas vías enzimáticas y su citoplasma está ocupado, prácticamente en su totalidad, por hemoglobina, una proteína encargada de transportar oxígeno. El dióxido de carbono es transportado en la sangre. En la membrana plasmática de los eritrocitos están las glucoproteínas que definen a los distintos grupos sanguíneos.
- Glóbulos blancos: Los glóbulos blancos, también denominados leucocitos, son una pieza fundamental del sistema de defensa del cuerpo contra las infecciones. Pueden entrar y salir del torrente sanguíneo para llegar a los tejidos infectados. La sangre contiene entre 4.500 y 11.500 glóbulos blancos por mm³, pero el organismo aumenta la producción de glóbulos blancos cuando detecta una infección. Hay diversos tipos de glóbulos blancos y pueden vivir de solo unos pocos días a varios años. En la médula ósea se forman constantemente nuevas células.
En la lucha contra las infecciones participan diversas células sanguíneas. Por los vasos sanguíneos circulan dos tipos de glóbulos blancos: los granulocitos y los linfocitos. Ambos luchan contra bacterias y los virus e intentan destruir aquellas células que se han infectado o que han mutado transformándose en células cancerígenas.
Ciertos tipos de glóbulos blancos producen anticuerpos, proteínas especiales que reconocen los materiales o microorganismos extraños que entran en el cuerpo y ayudan a destruirlos o neutralizarlos. Cuando una persona tiene una infección, su concentración de glóbulos blancos en sangre suele ser más elevada que cuando está sana porque su cuerpo produce una mayor cantidad de células de este tipo para combatir la infección. Una vez que el cuerpo de una persona se enfrenta a determinado tipo de agente infeccioso, sus linfocitos “recuerdan” cómo fabricar los anticuerpos específicos que permitirán atacar rápida y directamente a ese tipo de germen en cuanto vuelva a entrar en organismo.
- Plaquetas: Las plaquetas, también denominadas trombocitos, son fragmentos celulares de forma ovalada que se fabrican en la médula ósea. Participan en el proceso de coagulación. Cuando se rompe un vaso sanguíneo, las plaquetas se concentran en la zona afectada y ayudan a frenar el sangrado. Las plaquetas solamente sobreviven unos 9 días en el torrente sanguíneo y son sustituidas constantemente por nuevas células.

La sangre también contiene unas proteínas denominadas factores de coagulación, que son cruciales en dicho proceso. A pesar de que las plaquetas bastan para taponar pequeñas roturas de vasos sanguíneos y frenar temporalmente el sangrado, para que se forme un coágulo sólido y estable, es necesaria la participación de los otros factores de coagulación.
Aparte de células sanguíneas y los factores de coagulación, la sangre contiene otras sustancias importantes, como los nutrientes procedentes de los alimentos que han sido procesados por el sistema digestivo. La sangre también transporta las hormonas liberadas por las glándulas endocrinas hasta las partes del cuerpo donde son necesarias.

Un rasgo interesante de la sangre es que las células sanguíneas y algunas de las proteínas especiales que contiene pueden ser reemplazadas mediante transfusiones de sangre, proceso que consiste en que un individuo recibe sangre de otro distinto con el mismo grupo sanguíneo u otro compatible. Aparte de transfusiones de sangre entera, una persona también puede recibir transfusiones de un componente sanguíneo concreto que necesite específicamente.

Grupos sanguíneos

Hemos visto y estudiado, en las últimas clases de la semana pasada, los antígenos y los anticuerpos de los distintos grupos sanguíneos. Aquí dejo un poco más de información sobre dichos grupos comentados y estudiados en este artículo y en clase.
Un grupo sanguíneo es una clasificación de la sangre de acuerdo con las características presentes o no en la superficie de los glóbulos rojos y en el suero de la sangre. Las dos clasificaciones más importantes para describir grupos sanguíneos en humanos son los antígenos (el sistema ABO) y el factor RH.
Los grupos sanguíneos A, B, AB y O, fueron descubiertos por Landsteiner en el año 1900. En realidad se trata de tener o no en la membrana de los glóbulos rojos ciertas moléculas llamadas antígenos.
Las transfusiones de sangre entre grupos incompatibles pueden provocar una reacción inmunológica que puede desembocar en hemólisis, anemia, fallo renal, shock, o muerte.
Se piensa que algunos antígenos bacterianos son lo bastante similares a estos antígenos A y B que los anticuerpos creados contra la bacteria reaccionan con los glóbulos rojos AB0-incompatibles.
Existen los siguientes tipos de sangre: A, B, AB y 0 (cero). Si a una persona con un tipo de sangre se le transfunde sangre de otro tipo, puede enfermar gravemente e incluso morir ya que los grupos sanguíneos se clasifican según una franja llamada aglutinógeno que existe alrededor de los eritrocitos en su capa citoplasmatica, que si capta un grupo extraño de sangre se puede destruir, lo que produce la destrucción del eritrocito generando una reacción en cadena.
Es preciso destacar que entre los grupos sanguíneos de menos compatibilidad se encuentra el grupo "AB" por el contrario el grupo "0-" tiene compatibilidad con todos los tipos de sangre, (negativos y positivos) mientras que el "0+" tiene compatibilidad con los tipos de sangre positiva.

Los cuatro grupos sanguíneos básicos son:

1. Grupo A. Con antígenos A en las glóbulos rojos y anticuerpos anti-B en el plasma.
2. Grupo B. Con antígenos B en las glóbulos rojos y anticuerpos anti-A en el plasma.
3. Grupo AB. Con antígenos A y B en las glóbulos rojos y sin anticuerpos anti-A ni anti-B en el plasma. Este grupo se conoce como "receptor universal de sangre", ya que puede recibir sangre de cualquier grupo pero no puede donar mas que a los de su propio tipo.
4. Grupo 0. Sin antígenos A ni B en las glóbulos rojos y con anticuerpos anti-A y anti-B en el plasma. Este grupo se conoce como "donador universal de sangre", ya que puede donar sangre a cualquier grupo pero no puede recibir mas que de su propio tipo.

Esquematización de los grupos sanguíneos y posibilidades de transfusiones entre ellos:


Los cromosomas y los genes se localizan por parejas, ya que proceden uno del padre y el otro de la madre. Así, los diferentes genotipos para los distintos grupos sanguíneos son :

-IAIA es la dotación génica responsable del grupo A;
-IAi es la dotación génica híbrida del grupo A;
-IBIB es la dotación génica responsable del grupo B;
-IBi es la dotación génica híbrida del grupo B;
-IAIB es la dotación génica responsable del grupo AB;
-i i es la dotación génica responsable del grupo O.

1 comentario:

Javier E. Durán Leirado dijo...

Se agradece tu colaboración (me imagino que también algo interesada), pero asegúrate de no repetir cosas y evitar algunos fallitos que ya he corregido.
Más información sobre los grupos sanguíneos ya está publicada en:
http://naturalesmorato.blogspot.com/2010/05/practica-con-la-herencia-de-los-grupos.html

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